Y seguimos con Coca Cola, pues esta marca no deja de sorprendernos.
Es cierto que los spots de la empresa americana destacan siempre por su originalidad o por el uso de personajes famosos, pero aún hay más: sus creativos siempre saben cómo hacerse eco de las modas de cada época para calar en todos sus públicos.
En este anuncio concreto, desarrollado por la agencia Wieden and Kennedy de Portland para la campaña de la Superbowl 2008, Coca Cola simula una lucha aérea entre dos globos gigantes durante un desfile de Acción de Gracias, uno que representa a Stewie Griffin (Padre de familia) y otro que tiene la forma de Underdog (Supercan para los españoles).
Sin embargo, además de la espectacularidad de ambos personajes volando por las calles de Nueva York, lo más original es su final. Y es que, cuando parece que alguno de los dos va a conseguir la botella, llega Charlie Brown y se queda con la ansiada bebida.
¿A que nadie esperaba que un desfile tan pacífico y organizado acabara así?